Sábado 20 Abril 2019
Text Size

Visitas en familia

El verano con menos gente en la ciudad es un buen momento para llevar a los chicos y hacer recorridas familiares, el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, ubicado en la Av. San Juan 350, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ofrece el próximo domingo 3 de febrero, a las 16:00 horas, visitas dinámicas, interactivas y participativas, con su equipo de educadores el encuentro es en el hall de entrada para conocer las exposiciones, la historia del Museo y el edificio renovado.
Una llamarada pertinaz: La intrépida marcha de la Colección del Moderno.
Delia Cancela: Reina de corazones 1962-2018.
Mercedes Azpilicueta: Cuerpos pájaros.
Nicolás Mastracchio: Pulso.
En familia el lunes 4 de febrero a las 15:00 horas, te invitan a crear, imaginar y construir con los bloques magnéticos de Tegu. Junto a los bloques magnéticos de Tegu, te invitan a crear, imaginar y construir con piezas de madera imantadas, que permiten armar y desarmar una y mil veces desafiando los límites tradicionales de la gravedad.
Dirigido a niños de 3 años en adelante
Sin inscripción previa, hasta completar la capacidad de la Sala de Educación.
El Museo de Arte Moderno de Buenos Aires fue creado el 11 de abril de 1956 mediante el decreto N⁰ 3527/56 por iniciativa de Rafael Squirru.
Su primer director, Rafael Squirru, era, por entonces un joven abogado de 31 años formado en la Universidad de Buenos Aires y, más tarde, en la Universidad de Edimburgo. Eterno entusiasta y apasionado por la cultura, Squirru fue uno de los principales promotores del arte argentino y acompañó a los artistas de su tiempo abriéndoles las puertas para su desarrollo en el país y en el exterior.
Desde sus inicios, el Moderno fue una institución de vanguardia y un punto de confluencia para las producciones de diversas disciplinas artísticas. El decreto fundacional establecía: "Créase el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, que dependerá de la Secretaría de Cultura y tendrá por objeto principal ilustrar, de modo objetivo y documental, sobre todas las manifestaciones del espíritu cuyo carácter permita calificarlas con aquella denominación". Su sede sería el moderno edificio del futuro Teatro Municipal General San Martín, una obra del arquitecto Mario Roberto Álvarez, que en 1956 aún estaba en construcción y que habría de ser inaugurado recién a mediados de 1960. Por esa razón, durante sus primeros cuatro años de existencia, el museo sería nómade. La prensa lo llamó el "Museo fantasma" y, cuando interrogaban a Squirru, el director simplemente respondía: "Le Musée c'est moi" ("El Museo soy yo").