Una científica del CONICET desarrolla métodos para transformar residuos en plásticos biodegradables “del futuro” Por sus investigaciones, Elangeni Gilbert ganó el Premio Distinción Franco-Argentina en innovación en la categoría Junior

La contaminación por plásticos es una crisis sanitaria mundial que va en aumento: cada año se generan 400 millones de toneladas de residuos plásticos que se filtran en los ecosistemas acuáticos y terrestres, lo que implica un riesgo para la salud. Ante ese panorama global, la investigadora del CONICET del Instituto de Desarrollo Tecnológico para la Industria Química (INTEC, UNL-CONICET), Elangeni Gilbert, trabaja para transformar materiales industriales contaminantes en moléculas que puedan reutilizarse y no generen residuos tóxicos en el ambiente. Esa línea de “superreciclaje” la llevó a liderar un proyecto en el que, en pocos minutos, los residuos plásticos se convierten en compuestos que pueden reutilizarse en la generación de “plásticos del futuro”, biodegradables, para diversas industrias.

“Cuando el reciclado deja de ser solo una buena intención y se convierte en una alternativa técnica y económicamente viable, puede generar impacto ambiental positivo, valor económico y beneficios sociales, transformando un problema ambiental en una oportunidad productiva”, señala Gilbert, que por su proyecto más reciente titulado “Reciclado químico de plásticos”, resultó ganadora de la Distinción en Innovación Franco-Argentina en la categoría Junior. Al certamen, que distingue procesos de transferencia de conocimientos y tecnología, se habían presentado casi cincuenta proyectos de innovación.

Una de las cuestiones que lo destacó es que se trata de un proceso de “upcycling” o suprarreciclaje, que implica la revalorización de residuos plásticos transformándolos en nuevas moléculas de mayor valor que el material original. “En la metodología que hemos desarrollado, en lugar de reconvertir el plástico en materiales de características similares o inferiores, se recuperan sus constituyentes químicos y, junto con compuestos derivados de la biomasa empleados como agentes de polimerizantes, se transforman en moléculas de gran valor agregado”, advierte Gilbert.