Miércoles 19 Diciembre 2018
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Reyes Magos

Ustedes dirán que ya estoy grande, pero yo el domingo voy a poner los zapatos esperando a los Reyes Magos, total que puede pasar, que me los lleven o que tal vez me dejen un regalito.

El tiempo a pasado pero tengo muy claro el recuerdo de lo importante que fueron en mi infancia las noches en que mi abuela, que era la encargada del tema, iniciaba la ceremonia y organización de lo que seria la llegada o el paso de los Reyes Magos por mi casa que yo vivía con fascinación, el hecho de llevar a la terraza el agua y el pasto para los camellos, dejar la cartita con el pedido,  y esto no terminaba ahí, había que acostarse temprano y portarse bien, porque si no, los Reyes que lo veían todo, pasaban de largo.

Cuanta inocencia, también recuerdo el dia que alguien me abrió los ojos y me explico que los Reyes Magos no existían, que los regalos los compraban las padres y que era toda una mentira, llore todo el día, que gran desilusión, se perdía el ritual que año tras año compartía con mi abuela, porque los regalitos igual seguían llegando los días 6 de enero, pero ya no era lo mismo.

Mantener la inocencia supongo será cada vez mas difícil, con tanta tecnología con la que los chicos ya conviven desde chiquitos, pero los recuerdos de la infancia de las tradiciones vividas en la familia no se borran jamás, situaciones tan simples, tan poco costosas y que uno a pesar de los años las sigue teniendo en su memoria, basta con deshojar el almanaque del recuerdo.

Así que yo igual y a pesar del tiempo transcurrido, voy a poner los zapatos y espero que en muchas familias se siga cultivando esta inocente tradición, que la magia continúe, aunque tal vez dure menos el secreto de que los Reyes Magos, son los padres.

En el Espacio Carlos Gardel, de la calle Olleros 3640, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el dia 5 de enero, a las 17:15, arriban Melchor, Gaspar y Baltasar para que todos los niños puedan disfrutar junto a ellos y les entreguen las cartas personalmente.