Domingo 26 Septiembre 2021

Desde hace cinco años, la Facultad de Agronomía de la UBA, a través de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria (CaLiSA), acompaña un proyecto para la comercialización de frutas y verduras sin agroquímicos, de forma directa y a precio justo. El “Bolsón Soberano” acerca productores/as y consumidores/as, incentiva la transición agroecológica, e interviene en las problemáticas de los/as agricultores/as familiares del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

“El proyecto de extensión es una experiencia de un mercado de cercanía. Facilita un canal de comercialización que valora el trabajo que realizan los/as productores/as en la finca y que, a su vez, transparenta toda la información acerca de los modos de producción con el que lo hacen y los distintos eslabones de la cadena”, contó Juan Cruz Demicheli, estudiante de la Licenciatura en Economía y Administración Agrarias de FAUBA e integrante del Bolsón Soberano.

El proyecto está conformado principalmente por estudiantes y graduadas/os de distintas carreras de la Facultad. “El Bolsón Soberano invita a reflexionar sobre el consumo, sobre quién lo produce, cómo lo produce y si está recibiendo un precio justo por eso que produjo”, agregó Demicheli.

Los bolsones de producción agroecológica, sustentable, social y solidaria contienen hasta siete kilos de verduras de estación, según disponibilidad de cosecha. Además, comercializan bolsones de frutas orgánicas y de hortalizas pesadas (papa, batata, anco, cebolla, entre otros). El precio de venta se define en asamblea, entre productores y nodos de consumidores, con la intermediación de las Universidades. Las entregas son quincenales.

“Es muy importante que una universidad pública se involucre en este tipo de proyectos que abordan tanto la alimentación de la sociedad, como los sistemas productivos de los cuales nos nutrimos, así como las dimensiones sociales de quienes lo producen. Para quienes somos estudiantes, contar con un espacio de formación extracurricular, es súper enriquecedor; tanto para lo humano como para lo profesional y lo político”, aseveró el estudiante.

Con el advenimiento de la pandemia – relató Juan Cruz- debieron reformular la estrategia logística y readaptar el proyecto a un nuevo sistema: la entrega puerta a puerta. Si bien en el inicio las ventas se duplicaron, con el correr de los meses cayeron notablemente.

“La pandemia afectó mucho a todo lo que refiere a la definición de la estrategia comercial, a las cuestiones logísticas. De un día para el otro no pudimos continuar. Tuvimos que reformular absolutamente el proyecto, para seguir sosteniéndolo, por el compromiso asumido por los/as productores/as y de los/as consumidores/as. Decidimos continuar el proyecto bajo la modalidad de entrega puerta a puerta. Eso exigió una dedicación horaria mucho mayor, tuvimos que aprender nuevas herramientas virtuales contables y de comunicación. Fue una experiencia muy enriquecedora en ese sentido y nos exigió un montón de esfuerzo y dedicación”, expresó el estudiante.

“No sabemos aún cómo vamos a continuar, por supuesto que nuestra intención es volver a la Facultad con los protocolos que sean necesarios. Nuestra idea por supuesto que es volver, es lo que queremos, es lo que deseamos, así que vamos a estar haciendo esfuerzo y trabajando para que eso suceda”, cerró Juan Cruz Demicheli.

Sin duda, quienes integran el proyecto de extensión abogan comprometidamente por alcanzar una alimentación sana, segura y soberana, producto de una economía social y solidaria. La convocatoria está abierta a quienes quieran participar.