Miércoles 1 Febrero 2023

Tiempo de vacaciones, mientras muchos vecinos de la Ciudad se movilizan hacia lugares del interior de país en busca de la tranquilidad del campo, mar, sierras o montañas, son muchos los porteños que prácticamente desalojan la ciudad, los turistas la disfrutan, mucha gente del interior del país viene a pasear y a conocer la Capital Federal, recorriendo los lugares emblemáticos, sacándose fotos y viendo todo lo que la ciudad ofrece al turista.

Muchas de las actividades que ofrece la Ciudad son gratuitas, se pueden ver monumentos, murales, un paseo por el Ecoparque, el rosedal en el Parque Tres de Febrero, recorridos en bicicleta, el Bus Turístico, los bares notables, el Jardín Japonés, el Colón Fábrica, etc. para informarse basta con ingresar a la página de Turismo de la Ciudad y elegir por día el recorrido.

Si el paseo es por San Telmo se puede visitar la Feria y el Paseo de la Historieta, con la escultura de Mafalda en la esquina de las calles Defensa y Chile, allí comienza el Paseo de la Historieta, un circuito que termina en Puerto Madero y que rinde homenaje a los personajes más entrañables y famosos del comic argentino. Si seguís el recorrido vas a llegar al Museo del Humor, donde se reúnen las obras de todos los referentes argentinos del humor gráfico y hay muestras permanentes y otras transitorias y programas educativos.

La Feria de San Telmo, se ha extendido a las calles vecinas, tomando Humberto Primo, Defensa hasta Parque Lezama y parte del Pasaje Giuffra.

Los puestos ubicados sobre la plaza son mayoritariamente de anticuarios, mientras que los que se encuentran en la calle Defensa, venden artesanías y objetos “raros”.

La plaza Dorrego es una de las pocas de la Ciudad de Buenos Aires totalmente pavimentada. En tiempos de la colonia, la zona era conocida como "Alto de las carretas" porque los carros tirados por bueyes o caballos la usaban como parada antes de cruzar un arroyo para llegar al centro de Buenos Aires. Alrededor de la plaza, hay muchos caserones del siglo XIX que fueron reciclados y transformados en cafés, negocios de antigüedades (especialmente en la calle Defensa) o restaurantes de categoría. Los bares de la zona ponen mesas en la plaza y es uno de los lugares con más artistas callejeros de la ciudad.