Martes 4 Agosto 2026

Un proyecto que fortalece la salud mental, en el Hospital de Emergencias Psiquiátricas Torcuato de Alvear (Comuna 15) funciona una huerta agroecológica como un espacio de participación, encuentro y cuidado. La propuesta surgió de profesionales del hospital y se concretó mediante un proyecto UBANEX, a partir de la articulación con la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA).

“La huerta no reemplaza los tratamientos clínicos, sino que incorpora otra dimensión del cuidado. En ese espacio, las personas dejan de ocupar solamente el lugar de pacientes”, señala Haydée Steinbach, ingeniera agrónoma, directora de la Tecnicatura Universitaria en Jardinería de la FAUBA y directora del proyecto.

El primer antecedente se remonta a 2015, cuando se desarrolló un proyecto de extensión universitaria bajo la dirección del Ing. Ernesto Giardina. Desde mediados de 2025, se articula con una Práctica Social Educativa (PSE) de la Facultad.

“Los profesionales del hospital habían identificado la necesidad de ofrecer un espacio grupal en el que las personas pudieran participar activamente, elegir una tarea, encontrarse con otras y aportar sus propios saberes. La huerta permitió responder a esa necesidad mediante una actividad concreta, desarrollada al aire libre y en contacto con la naturaleza”, cuenta la directora.

La participación es voluntaria y no requiere conocimientos previos. Cada persona decide cómo involucrarse: puede trabajar en un cantero, observar, conversar, compartir conocimientos o simplemente acompañar. La cosecha se comparte entre quienes participan y parte de las aromáticas se utiliza para preparar la infusión que acompaña el cierre de cada jornada.

Según Steinbach, los beneficios de la huerta exceden el contacto con la naturaleza. Sembrar, trasplantar, regar o cosechar son actividades que involucran el cuerpo y los sentidos, promueven la atención y generan oportunidades de encuentro. “Estas tareas pueden contribuir a disminuir el estrés, mejorar el estado de ánimo y fortalecer los vínculos”, explica.

El proyecto constituye, además, una experiencia formativa para estudiantes de diversas carreras de la UBA. Se trabajan contenidos vinculados con la producción agroecológica, el compostaje, la biodiversidad, la comunicación y la planificación, así como con el reconocimiento de las especies presentes en el parque y del arbolado del Hospital Alvear.

Para la directora, el trabajo en la huerta también contribuye a revisar los prejuicios asociados con los hospitales de salud mental. La experiencia directa permite reconocer a las personas más allá de un diagnóstico y descubrir al hospital como un ámbito en el que también tienen lugar la naturaleza, el aprendizaje, la creatividad y la producción colectiva.

Además, y en un contexto en el que el papel de la universidad pública suele ponerse en debate, el proyecto permite mostrar la articulación entre docencia, extensión y compromiso social.

“El conocimiento no permanece encerrado en la Facultad: circula, se comparte y se pone al servicio de necesidades reales. Este proyecto forma parte de las múltiples acciones con las que la universidad pública lleva adelante su compromiso social. A través de experiencias como esta, contribuye a formar profesionales comprometidos, ampliar oportunidades, fortalecer otras instituciones públicas y construir respuestas colectivas frente a los problemas de la sociedad”, sostiene Steinbach.